El cliente compra el proyecto, no la tela
Quien contrata a un decorador no compra un sofá: compra que alguien imagine y ejecute su ambiente. La web con proyectos completos —de la idea al moodboard y al resultado— y el proceso en pasos (entrevista, propuesta, ejecución) sitúa tu oficio donde el cliente ve su futuro, no un catálogo.
